Mi taller está construido
de otras ruinas…
Lo he llenado
de puertas y ventanas
más allá de mis ojos
para que el cerebro
respire imaginación…
Habito un taller
de objetos deshechos:
seres renacientes
de un sortilegio primitivo.
No hay orden
sólo mentes cruzándose
entre imágenes
y disensiones...
Tránsito allí en penumbras
agitado por las horas
recargadas de silencios
depurando mis sueños
de amanecer.