Jesús Ángel.

Al igual que el águila.

 

 

Al igual que el águila,

capaz de elevarse

en busca de nuevos horizontes

y otras montañas por conquistar.

 

Tras haber desterrado

sus propios fantasmas,

sombras y demonios terrenales,

 

han quedado liberados

de su propia mente,

de la que fue su prisión,

de la que fue su jaula.

 

Y por mucho que soplen

los vientos del norte,

o la niebla cubra los campos

que antes fueron verdes,

 

con sobriedad

y sentido de lo necesario,

reconociendo sus límites,

siguen aspirando a más.

 

Y así, aquí en la Tierra,

cada cual por su camino,

dando a cada paso su sentido...

 

porque lo vivido

también es llegar.