Ella posee la luz,
yo, la oscuridad,
y entre tarde y tarde
formamos un ocaso.
Ella posee el aroma,
yo, el sudor,
y entre inviernos
construimos las nubes.
Ella posee la lluvia,
yo, el color,
y entre lugares grises
trazamos un arcoíris.
Ella posee la inspiración,
yo, las letras,
y entre pensamientos
creamos la poesía.