Amor, ¿sientes la sangre?, ¿sientes mi sangre encima de ti?
Esta herida es por ti; tú eres la única que puede curarme, pero has preferido desconectarme. Por favor, ámame, haz que todo lo que he perdido lo tenga de nuevo conmigo, dame tu abrigo o déjame quedarme en tu ombligo.
Ya ni sé lo que digo, cada día deliro más: deliro por ti, deliro por mí, y muero de frío desde que no te tengo conmigo.Escucha lo que digo, solo escúchame una vez más y regresa conmigo.
Haz de mí todo lo que tu corazón te susurre al oído, déjame escuchar de nuevo tus gemidos y bendíceme con todo lo que Dios te ha concedido, pero, por favor, amor, nunca dejes mi nombre en el olvido.
-Fernanda