Adolescencia cuando te fuiste entre cometas
Cuando se fue callendo tu existencia
Cuando se doblaron tus tiernas alas
Cómo cayó tu espíritu inquebrantable.
Fuiste tu el navegante errante
De mares de sueños y oleajes adversos
Dormiste sin tregua al cansancio,
Fuiste de amaneceres claros.
Tirabas con resortera sin fallar el tino
Grande tu destino, libre de ataduras
Fuiste de carácter fiero como potro,
Quien diría que encallaria un día.
Fue la creciente montaña de estrellas claras,
Que forjo cometas y constelaciones bellas,
Dulces caricias, las flores más bellas
Del jardín mariposas del campo las rosas.
Elixir dame los sueños de ayer
Dame el secreto de permanecer
Que quiero seguir tocando la melodía
Que fue mi alegría clandestina.
Amaneceres claros arraiguen mis pasos
Amalgama el tiempo para seguir paseandome en ellos,
Busca veredas diversas que sean ellas retorno
Que no me quiero dormir y morir en mi obscuro sueño.
Autor: Adolfo Casas C.