Juan Roldan

Populista

Promete el oro, el moro y el sustento,
a un pueblo que, cansado de la espera,
se traga muy feliz la vil quimera
que vende este profeta del invento.

¡La culpa es del de fuera!, grita al viento,
con rabia de tribuna y de trinchera,
y va agitando siempre la bandera
mientras oculta su vacío intento.

Viviendo tal monarca en su palacio,
mientras predica el hambre y la pobreza,
con el bolsillo lleno de dinero.

Del tonto se aprovecha con audacia,
le roba la razón y la riqueza,
y ríe en el banquete el embustero.