Cgabi

Somos solo tu y yo

Somos tú y yo. Te enamoraste de mí sabiendo que estaba herida, que tenía miedo y que no sabía si iba a ser capaz de amarte. Pero, sin darme cuenta, te empecé a amar. Tenía miedo de no corresponder a la manera en que me miras, me admiras, me amas, me cuidas y me respetas.

Sabías que estaba herida, que tenía miedo de volver a amar, de volver a confiar y de volver a mostrar una versión de mí muy vulnerable. Pero tus palabras, acciones y miradas me dijeron: «Solo estamos tú y yo, solo somos nosotros dos».

Me amas desde el día en que me viste, sin saber qué sería de nosotros. Nosotros, ahora somos un nosotros porque te convertiste en parte de mí. Viste mis defectos y te quedaste; viste mis errores y decidiste seguir conmigo. A pesar de todo, decidiste cambiar por mí, decidiste ser mejor y seguir amándome como el primer día.

Y justo en ese momento supe que lo que había era real, que no era algo pasajero, sino algo real y verdadero. Cada palabra, acción, promesa, mirada y beso decía lo que las palabras no podían: te amo.

Te amo, te amo más de lo que creí poder, más de lo que pensé que era capaz. Me hiciste confiar, no solo en el amor, sino también en ti y en cada «te amo».

Gracias por no rendirte, por amarme, por quererme y por sentir cada miedo, cada inseguridad y transformarlos en un amor sincero y honesto.

Hoy puedo decirte «te amo», y no solo a ti: amo tu cabello, tus ojos, tu sonrisa, tus bromas. Te amo a ti y no necesito más que tu amor.