Recuerdo bien ese día cuándo en tus ojos de niña brillaba la inocencia, sin saber que el tiempo pondría distancia a nuestra Entrega. Cada vez que llega la noche deslumbras cada pensamiento.
Amalia esmeralda, te di por nombre...
20 años han transcurrido aferrada fuerte a aquel fiel amigo, marcando el día de mi despedida, te dije que volvería antes que culminará el día, ...y tú, con la paciencia de la infancia, te pusiste a contar las uñas a las horas...
Entre veranos e inviernos transcurría el tiempo; el calendario no se detiene.
Tu sonrisa dibujaba el matiz de aquella brisa, mientras a lo lejos desapareció mi reflejo.
No temas al relampago y la oscuridad; deja que brille tu esmeralda en la inmensidad....
Entre el cielo y el tiempo se cuela el frío, en mis huesos, por promesas que no cumplí.
Le pido al viento un minuto de su constancia y su zumbido.
Qué susurre despacio a tu oído: más allá de tu ventana hay alguien que te ama.
Sí entre abrazos y recuerdo fui totalmente cuerdo. Perdona por ser la persona que en tus noches vacías ha dejado un osito gris para el matiz.
Si la vida me privara de devolver a verte, recuérdame en tus días: que estuve presente en cada paso de tu niñez, impregnado en tu piel.
PEDRO NOVOA PAVON