El amanecer es distinto
ayer te encontré vestida de normalidad
con esa boina en tu cabeza que gritaba libertad
y un corazón desenvainado como guerra
pero ese otro corazón
el mío
te encontró en el ébano debajo de mi sudor
tu mirada vasta
me basta
veloces tus ojos en el instante en que tu mirada cruza
absurdamente
catastróficamente
a tu lado
en silencios monótonos
en historias simples
se me cae el dolor
se fuga mi sonrisa decrépita
el aroma de tu presencia me fecunda
soy el hijo de un mundo invisible
de una ciudad con tu nombre
en ese instante de todos y nadie
el tiempo trágico se desploma
anochece
el sol regresa
mi corazón NO.