Ven... acércate a mi vera,
acaso no sabes que me gusta mirarte,
cuando nadie nos ve... cuando el mundo duerme
Tantas madrugadas desvelado mirando tu foto,
que le voy a hacer si me gustan tus ojos
y el contorno de tu brillo en la mirada,
no sabes, cuánto me gusta tu cara
Ven... acércate a mi vera,
te voy a regalar una rosa escogida,
robada en los jardines de una vecina dormida
Una flor para otra flor de dulce y fino aroma,
nacida por allá cerca de las fronteras
Ven, mi princesa de ojos turquesa,
necesito tu cuerpo junto al mío.