Javier Julián Enríquez

En que censura la vanidad de las glorias mundanas y define la verdadera victoria

¿Qué cetro guarda el polvo coronado?
¿Qué luz conserva el lauro que florece?
Si cuanto más deslumbra, más perece,
¿por qué llamar al humo celebrado?

 

Por Hermes va el difunto pie llevado,
de Aquiles ya la sombra comparece,
la voz del rey sin cetro permanece:
es reino de ninguno lo ganado.

 

Mas vence al tiempo el hilo de memoria
que guarda la constancia al navegante,
al padre vuelve el hijo, no la gloria;

 

la paz depone el bronce deslumbrante,
que no es vencer al otro la victoria,
si sigue preso el ánimo triunfante.