Yo que me estaba curando de ti
De tu sonrisa transida de amor,
O por lo menos eso creí,
Que era historia nuestro candor
Cuando pensé que te olvidaba
Te veo de nuevo, atónito,
Te saludo sin palabras
Hola, escuché tu tono lacónico.
Mi garganta reseca como estopa
Se agasapó de tajo ante tu mirada
Tu presencia parecia de otra estofa
Tu perfume inundaba la calzada
Estuve a punto de olvidarte
A la distancia de una caricia
Y nunca procuré buscarte
Pero volví a caer por el agujero como Alicia.