En la inmensidad del Cielo
quedó como una esperanza,
una equivocada andanza:
ese reprimido anhelo;
ya no busco más consuelo,
he perdido la confianza,
eterna desesperanza,
la causa de mi desvelo;
fuiste mi última razón,
esa marchitada flor
que se murió en el vacío;
ya no sufras corazón
deja que sane tu amor
y salva este desvarío...