Qué pavor me da
Desnudarme ante todos
Despojarme de mi otra frente a ellos
Que vean esa cosa gomosa sin forma ni estructura
pobre de tamaño
grande de vacío
Escasa de vida
Qué terror en mis dedos
Cuando sus temblores son percatados
En mi espalda, cuando siente los puñales en la nuca de los ojos de la gente
Cómo me pesan los hombros y la cabeza y los brazos y los párpados, y toda mi anatomía, cuando sé que soy vista por ojos humanos
Qué vergüenza ser vista
tan oscura
Que noten que no soy amarilla como el sol, ni azul como el mar, ni blanca como el resplandor de la luna, ni verde como los bosques más frondosos ni morada como las mujeres ni marrón como el café
No soy ni esto, ni mucho menos lo otro
No soy nada, ni algo, ni yo
Pues, verán, que soy tan negra como su color y tan esclava de su negrura como un pincel.