“Ahora te extraño “
Soy humano y he cometido errores grandes,
como los de una costilla extra,
como las musas se equivocan con su rima.
Como el sol se equivoca al opacar a las estrellas en la madrugada.
Hermanos, extraño a mamá,
pienso en sus risas, en sus regaños,
pienso en ella y la abuela peleando por la luz mal gastada.
Pero a la semana ya estaban juntas.
Hermano, ya estamos sobre los 40
y no hemos pisado el bosque los cuatro juntos.
No hemos mirado el amanecer ni ninguna estrella juntos...
Papá murió y su muleta quedó flotando,
como ese fantasma de aluminio que nadie quiere tener.
Hermanos — recuerdo la levantada de maíz en la madrugada,
ahí empecé a mirar las estrellas con amor
y la pobreza con dolor.
Pero la felicidad era calentar esas comidas de fogata lenta,
de tizón endiablado, por la madre que nos trajo al mundo.
Cómo olvidar la espiga de milpa fresca y seca,
el grano para las tlayudas,
el frijol para los tamales...
Papá, ahora extraño tu muleta junto a tu fantasma,
quisiera un abrazo tuyo, un consejo,
o quizás un muletazo,
así como me lo diste a mis nueve...
Ahora te extraño.