¿Desde qué lugar aún te quiero?
Una gota de lluvia entre tantas,
infinitas, quizás miles,
y sin embargo una sola
me moja, distinta.
¿Será la misma
que cae sobre el banco
de la estación
donde esperábamos el tren,
o la que se detiene
en el vidrio
de mis anteojos
sin decidirse a soltarse?
¿Será que el agua
no te olvida
y vuelve, terca,
a buscar el mismo roce?
Yo abro el paraguas
por las dudas,
por costumbre,
por orgullo o por miedo,
pero siempre hay una
que se cuela
por el borde,
por ese poco que no cubro,
desde donde aún te quiero.