Temo desaparecer porque no valgo nada. ¿Por qué? Porque no valgo nada. Mi mayor miedo es que los demás me odien y me abandonen. Todos somos iguales, nuestros corazones y mentes carecen de algo, que lo buscamos en las demás personas, nuestras partes perdidas, y así complementarnos. Por eso buscamos afecto y compañía de otros, pero ¿por qué vivo? ¿Estoy satisfecho de vivir? ¿Odio el sufrimiento? ¿Acaso está mal huir de lo que odio? Si el sufrimiento es demasiado, huyo de él, pero el huir trae más dolor. Yo solo le temo al abandono. No me dejen solo, por favor, no me abandonen. ¿Temo ser herido? Nadie se preocupa por mí, no me entienden. Abandono toda sensación de autoestima. ¿Es por eso que escribo? Escribir me da una identidad. Antes de hacer esto no era nadie. El ser escritor justifica mi existencia, pero no tengo otro valor, por lo tanto, me odio. Yo odio todo sobre mí, pero ¿ni así soy feliz? Solo tengo la escritura, pero si le doy mucha importancia, perderé mi identidad, perderé incluso mi único valor.