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Yermo corazΓ³n

Desolada libertad

que se ata

a pájaros suicidas salmistas,

antífonas siseantes hechas trizas.

 

Entre el yermo corazón

y la fértil desesperanza

que alimenta la inercia

de volar con podridas y trepadoras raíces.

 

Sedientas de la vehemente sangre

contenida entre mi lengua y mis baladas

¡en mi integridad!

¡en la quietud de mi sentir!

 

En la ineptitud de expresar,

de gritar, suspirar e impetrar,

de hacer eco en el bosque seco

de amores somnolientos.

 

Sangre que hace tiempo

desnutrió al corazón,

sangre que todo el tiempo

nutre al dolor profundizando las heridas.

 

Pájaros suicidas salmistas,

un recuerdo fractal

de escuchar la ausencia

y perder la voz en la indiferencia.