Que a tanto ordeñar, sangre y neuronas
o espinas que me nazcan de la mente
si acaso soy de noble, irreverente
o a cambio de bondad maldad se torna.
Si brilla de veneno fértil mente
o nacen de mis poros pobre prosa
lo juro, la razón es poderosa
pues soy de mis poemas penitente.
Y verso a condición mas dolorosa
variando por creer ser consecuente
y a mas que escribo, menos es dichosa.
Y soy de letras carne pestilente
cercado a mi deber por numerosas
infamias que comenta tanta gente.
Mis versos solo son lo consecuente
de ver la lucha a mas, casi derrota
que mato y rompo solo por victoria
sabiendo que al final, nadie me entiende.
Descalzo la pasión que poco brota
y doy a inspiración la dulce muerte
pensando que poeta, es el que tiene
el don de la palabra entre sus hojas.
Reniego a esta verdad, a este presente
quitando al corazón sangre que flota
helada cuando quiso ser caliente.
¿Seré poeta al fin? si es conveniente
a tantos que al juzgar verán devota
las letras que ahora doy, si es que las sienten.