A mi amor quiero entregar
el alma y mi vida entera
por ser ella quien me diera
la opción de volver a amar.
Difícil de imaginar
la dicha que me esperaba.
Su pasión iluminaba
un corazón apagado.
Después de haber fracasado,
de su desamor sanaba.
Más allá de los sesenta
vivo con intensidad
la incuestionable verdad
que nuestra ilusión sustenta.
Lejos de ceder, aumenta
un querer constante y fuerte.
Ojalá que nuestra suerte
se prolongue hasta el final,
que para mí es esencial
amarnos hasta la muerte.
Classman