Roy Rose

Para ella

Ven, corazón de chiquilla, 
que te quiero ver contenta
mientras ato la tormenta
de esta torpe redondilla. 

 

Son tus ojos maravillas,
y enseguida transparentan 
todo lo que tu alma enfrenta
de manera tan sencilla.

 

Son tus besos la semilla
para que cualquiera sienta
un amor que se impacienta
por tu olor a manzanilla. 

 

Seca entonces tu mejilla
esta noche tan friolenta,
que mi pena se alimenta
de tu débil pesadilla.