SUEÑO
Ahogado en un mar de dudas
buscaste apoyo, comprensión,
y cómo no, la solución
a enigmas inesperados
que la vida planteó.
Buscaste respuesta en la gente
pero nadie te escuchó.
Alzaste tu voz al viento,
tus ojos mirando al sol;
vislumbraste la luz del cielo,
pero el cielo se nubló.
Y así se creó el vacío
y el vacío te apagó.
Oleadas de tristeza
desbordaron tu mirada.
Soportaste la tormenta
sólo, triste y angustiado
en un mundo sin fronteras
del que nadie te había hablado.
Hubiste de retirarte
a las sombras del olvido,
si nada ni nadie importaba
¿Para qué haber nacido?
-Otra pregunta en el aire
que jamás tuvo respuesta-
Así fue, sin más sentido,
que la cruda indiferencia
signó esta vez tu destino
y la perdida inocencia
dejó atrás su quejido.
Ahora caminas ausente
con los ojos resecados
y el alma en vilo.
Comienza ahora tu camino
¡Y estás tan cansado!
Solitario incomprendido,
sigue avanzando sin más
pues todo no se ha perdido
y queda mucho por ganar.
Si vuelves la vista atrás
descubrirás lo aprendido
y cada paso de más
será un paso conocido.
Vamos, dime peregrino:
¿No has aprendido a soñar?
¿No te anima desvelar,
qué significa estar vivo?
Si, como dijo el poeta,
toda la vida es un sueño,
soñando despertarás
lo más profundo que tengas
y encontrarás el porqué
de todo lo que te ciega.
Aquel que se atreva a soñar
y consiga no dormirse
hallará felicidad
aún en lo más triste.
© LuJITar (21-1-91)
¿Delirios de juventud?
Todo fin es un principio…