Ha unido a quienes vivieron siglos antes que nosotros:
lo que un poeta escribió con su alma entera…
hoy lo sentimos como si lo estuviera diciendo a nuestro oído.
Y unirá a los que vengan después, mucho después de que nos vayamos.
Esa es su magia: no conoce fronteras, ni tiempos, ni olvido.
Pasa de mano en mano, de corazón a corazón,
viva, entera, sin perder su luz.