Federico Mendo Sánchez

HUELLAS DE AMOR

Hay amores que se marchan y nos dejan su recuerdo, 

que se llevan nuestros besos al encuentro con el cielo; 

y aunque el tiempo pase lento, yo jamás olvidarlos puedo, 

porque siguen encendidos como estrellas en mi cielo. 

 

Hay caricias que en el alma se quedaron para siempre, 

y palabras que en silencio todavía hacen llorar; 

aunque el ser amado duerma bajo tierra eternamente, 

sus huellas viven en el alma y nadie las podrá borrar. 

 

Cuántas noches he mirado las estrellas con tristeza, 

preguntándole a la luna dónde se encuentra mi amor; 

y en el viento he percibido la ternura y su belleza, 

como un beso que regresa para aliviar mi dolor. 

 

Ya no escucho aquella voz que alegraba mis mañanas, 

ni esos pasos que anunciaban su llegada junto a mí; 

pero viven sus recuerdos como rosas en mi ventana, 

y en las páginas del alma guardo todo lo que viví. 

 

Porque el amor verdadero no se muere con la ausencia, 

ni la tierra ni los cielos sus recuerdos borrarán; 

quien amó dejando huellas permanece en la existencia, 

y en el templo de mi pecho para siempre vivirá.