Nihiloet

Mi adicción, mi fin, mi vida, mi perdición

Mis lágrimas cayeron con galope

de dulce y deleitosa sapidez

hallar la escapatoria en la que empope

salir de la caricia en sordidez

 

Aquí se contarán las ambiciones

las épicas ficticias se gangrenan

del fiasco de la vida de cabrones

antojo y la potencia se consuenan

 

Aquí la moraleja se enterró

¿por qué la moraleja debería

tener un episodio que soñó?

aquí la fantochada es lo que hispía

 

Nací vocalizando en lupanares

buscando a mi mujer con efectivo

feliz de prescindirse de los yares

aquellos del presente que insalivo

 

¿Así se encontrará la suavidad?

Buscar las aficiones en los fangos

es moda de los tiempos del yoidad

la guita acondiciona los fandangos

del sexo de alquiler y vialidad

 

 

Amor de la vanguardia le designan

un hombre de su tiempo es lo que soy

le doy la diversión en lo que indignan

su amor, que racionado en un rentoy

se pudre en el altruismo que malignan

 

Mi musa se cobija en las esquinas

urbanas invisibles cotidianas

inmóvil y risueña, le destinas

un cuarto de tus vidas inhumanas

es todo lo que vale en las vitrinas

 

Ahí, del exterior de sus hogares

ocurren las escenas de negocios

las mismas que jamás ababillares

sus míseras visiones de consocios

verán la superficie de abrevares

 

Mi musa se divierte en el instante

que saco los billetes y me premia

con una de sus risas adoptantes

la vida me parece la blasfemia

de anhelos incumplidos, biempensantes

 

«La brega de lo erótico es normal»

por mientras, los oídos a lo lejos

atienden al lamento iliberal

de penas ahogadas, los trebejos

del lucro del fornicio artificial

 

Mi Venus es de varias apariencias

trabajo meditando con la meta

de ver sus exteriores y absorbencias

el fin de mi presencia descompleta

mi Venus, que resiste displicencias

 

Belleza de lo impuro, lo buscado

por yonquis, semejantes a mi vicio,

malditos por igual; el adentrado

al bucle del contento arrendaticio

que deja abandonado al libertado

 

Sabrás a recelar de las sinceras

palabras del amor de tu pareja

mi infierno, mi condena, mi alzadera

al miedo del abrazo de la treja

del calor maternal de las fuleras

 

¡Miedo! ¡La discreción de mi ajetreo!

Me muevo por terror del galanteo

me gusta su noción, que garzoneo

al tenor del rechazo citereo

 

Consumo la ponzoña consumista

de curvas femeninas y engañosas

del orbe ornamental del dogmatista

que dice: la moneda y melodiosas

bazares de las pujas onanistas

 

Perdí la compasión de la existencia

un hombre de su tiempo es lo que soy

vengo marcado con la connivencia

del mismo omnipotente que desdoy

su mano farisaica que silencia

 

Les veo sus caretas de cachorros

sus votos los dejaron desgraciados

¿Por qué les debería mis ahorros?

 

Te enseño las caricias y sabrás

temerle al pensamiento de formar

familia con personas, descompás

vital de las acciones. Con berrar

confianza rebajada pagarás

 

A falta de proyectos concretados

amargo se transmuta el corazón

de honor a contratiempos, de nublados

destinos desabridos, de la ustión

del alma abandonada y maltratada

 

Espero que se acaben las mañanas

el sol despertará la vacuidad

del día cotidiano, le acristianas

perdones virginales; esposad

tus fuerzas y verás las escuranas

 

Maldito el que camina por mi sombra

mi amigo, la victoria te vendrá

en forma de muralla que trasnombra

tu mote ya olvidado. Soleá

es todo lo que ves, tu bellasombra

 

Comprendo la amenaza en mi dietario

un hombre de su tiempo es lo que soy

y gasto en mis exequias. Asalario

mis vicios con promesas de un acroy

viviendo en servilismo funerario

 

Un hombre necesita distracción

de sí con los demás excomulgados

si trato de pensar en la ilusión

de vivir satisfecho, los cesados

serán mis direcciones de peón

 

¿Si quiera me darán la redención?

¿Habrá retribución por alcanzarlo?

Suplico por piedad, sin emoción

alguna, por hacer, lo cultiparlo

en rimas, mi pecado juguetón

 

A cada amanecer me manifiesto:

«¿Qué mujer me tendré que costear?»

Y a mi lado el vacío descompuesto

me escucha sin descanso, sin hogar

sin hogar de retiro de mi puesto

 

Trabajo por dinero, sin propósito

pagando por vivir, por mi condena

espero mi suicidio, mi prepósito

vendí mi candidez que circunvena

el halo garbo y expósito

 

Camino, deambulo y me transporto

al frente de un vitral endemoniado

que dice: «tu trayecto pasicorto

avergüenza a tu herencia, si me avado,

volveré con la forma de un velorto»

 

Mi imagen me escribió sus oraciones

epitafio de excluidos del empíreo

prepara tus salivas y unisones

piedad; el chascarrillo vil zafíreo

asumí mis baldones volantones

 

Rindiendo al porvenir desalentado

se es feliz con dinero sinvergüenza

la tesis de la pauta artera. Ado

la tristeza del siglo, recomienza

el sentido del oro y su dictado

 

Respiro y, respirando, me sofoco

el purgatorio de los monigotes

salvados por su oro y su descoco

viviendo en el pasado, desacotes

tu futuro perdido y tontiloco

 

Vivo en la lejanía de mi ayer

reviviendo cogidas de las citas

el último barrunto postrimer

de andanzas vigorosas, saprofitas

el alma en la centuria de bedel

 

A mi izquierda, dinero levantado

a mi derecha, mano en genital

bendecido por Kama, sobrenado

en fulanas sin gustos, fantasmal

porvenir vespertino de mi prado

 

«… Un hombre de su tiempo es lo que soy… »

 

Amo mis lágrimas cayendo al suelo

buscando sedación en los burdeles

mi fin, mi sujeción, mi decadencia

mi historia sin finales, sin perdón

¡Un hombre de su tiempo es lo que soy!