¿Qué puedo hacer?
si tu imagen como lavadura
fermenta mi cordura
cada vez que te veo,
cada vez que te pienso.
Mi corazón exigido
ante tal conmoción
solo atina a murmurar
Amor, amor, amor…
¿Qué puedo hacer?
Saber de tu existencia
me ha dejado sin barreras,
mi cuerpo desea tenerte,
y mi alma, tu corazón quisiera.
¡Dios mío ¡
No sé nada de ti;
solo sé que existes
en este bendito universo
de peregrinos dormidos…
¡Y de pronto!, tu existencia
alertando mis sentidos…
Angel Miguel