De puerto en puerto,
De pueblo en pueblo,
Colín, va viajando,
En ningún lugar,
A gusto estaba,
Recorría calles,
Pensiones,
Y lugares de alojamiento,
Cogiendo información,
Observando a los vecinos.
En uno de estos viajes,
Una población visualiza,
Construida de piedra y madera,
Muy bonita,
De buenas maneras,
Enamorándose,
A primera vista,
De una casa,
Grande y hermosa,
Con necesidad,
Saneamientos,
Y arreglos.
Observando el interior,
Una cocina salón,
Con sofá impecable,
Encontrándose en venta,
Con el propietario hablé,
Y la compra realice.
Manos a la obra,
Me puse,
Material recabé,
Y herramienta,
Igualmente.
Viga a viga,
Pared a pared,
La vida entro,
Y pronto la luz,
Vio.
De una casa,
Con peligro,
A una casa,
Hermosa y bella,
Construí,
Digna para una persona,
O más,
Bien fabricada,
Y reforzada,
Cien años,
A de durar,
Con su chimenea,
Y leños,
En su lateral,
Sentado en mi sillón,
Me dispuse a disfrutar,
Y a vivir,
Hasta envejecer.