José Alejandro Mumoli
Mis padres
Mis padres
No era necesario querernos,
ni hacía falta decirnos te quiero…
pues éramos uno solo.
El dolor era mutuo, tanto por un error,
tanto por un fracaso, por una herida o un golpe.
La alegría era la misma,
la felicidad no se notaba,
solo se vivía, y nos dejaba dormir en paz...
Los recuerdos no existían,
pues íbamos a ser nosotros...
Éramos todo eso, para eso,
no era cuestión el futuro.
Pero la vida, toda poderosa, nos golpeó,
y hoy solo quedo yo y el recuerdo…
Nada fue suplantado,
y pese a “los golpes”, nada quedó desordenado,
todo quedó ahí.
Para que todas las noches los recuerde,
los repase… hasta el último sueño