Bajo el manto sereno de la noche, donde el tiempo detiene su carrera, se deshoja un murmullo de quimera y la luna derrama su derroche.
Hay un eco que viaja sin camino, un aliento de luz en la penumbra, que en el fondo del alma se vislumbra como un trazo sutil de nuestro destino.
No hay prisa en el latir de este momento, solo el cauce que fluye hacia la nada, un destello de aurora inesperada que se vuelve poema para el viento.
© 2026 Oney ✒️