Jesús Ángel.

Tiempo.

 

 

Tiempo para la paz, para las letras y el silencio;

para el autoanálisis y la reflexión.

 

​Sin pretender medallas ni aprobación,

solo el compromiso fiel con el pensamiento...

 

Tiempo para el aprendizaje y la expansión.

 

​Y ante la inmensidad del ancho y vasto mar,

como el polluelo ante la luz tras romper el cascarón...

 

​Tiempo para nuevos horizontes,

para preguntas más profundas

y para una mayor inspiración.