noasubin

CON ESTA CHULADA DEL MAR Y LAS OLAS… SOÑEMOS

 

CON ESTA CHULADA DEL MAR Y LAS OLAS… SOÑEMOS 

 

Mira esa inmensidad:
 
el mar no tiene prisa y lo abarca todo.
 
Llega, se va, regresa, siempre igual y siempre nuevo,
 
cada ola un susurro que dice: «aquí estoy, no temas».
 
Con esta chulada del agua que brilla y canta…
 
Las olas no rompen por enfado:
 
se rompen para dejar algo en la orilla.
 
Un recuerdo, un brillo, un eco que se queda,
 
una promesa que el viento no logra llevarse.
 
Igual nuestros sueños: vienen, tocan la arena,
 
y dejan huella aunque se retiren.
 
Nada se pierde cuando se sueña con el corazón limpio.
 
El mar guarda tesoros que nadie ha visto todavía:
 
historias por escribir, caminos por andar,
 
manos que se encontrarán, voces que se escucharán.
 
Y tú y yo, de pie ante tanta belleza…
 
¿por qué conformarnos con sueños pequeños?
 
Aquí cabe todo lo que anhelamos:
 
crecer, compartir, sanar, dejar huella.
 
El mar nos dice: sí se puede.
 
Soñemos grande, sí, pero también bonito:
 
que nuestros sueños tengan la calma del agua profunda,
 
la generosidad de la espuma que todo lo acaricia,
 
la constancia de quien vuelve una y otra vez,
 
la luz que se refleja y ciega de pura alegría.
 
Que nadie nos quite este brillo de los ojos.
 
Míralo otra vez: no miente.
 
Lo que el mar abraza… crece y se multiplica.
 
Lo que soñamos juntos… tiene más fuerza.
 
Así que soltemos amarras, dejemos que nos lleve,
 
que el cielo y el agua se confundan en el horizonte,
 
y digamos juntos, fuerte y claro:
 
con esta chulada del mar y las olas… 
 
Y lo haremos realidad. Paso a paso. Ola a ola.