El mar guarda tesoros que nadie ha visto todavía:
historias por escribir, caminos por andar,
manos que se encontrarán, voces que se escucharán.
Y tú y yo, de pie ante tanta belleza…
¿por qué conformarnos con sueños pequeños?
Aquí cabe todo lo que anhelamos:
crecer, compartir, sanar, dejar huella.
El mar nos dice: sí se puede.