Te dejo un rayo de luz
para que tú me extrañes,
cuando el calor del sol
te recuerde el cansancio.
Extraño hoy tus manos
que no tocan mi rostro,
para que extrañes tú
mi aroma en tus desvelos.
Esta voz que se atora
sin decir que te extraño.
Como un juicio sin ley,
como el cielo sin astros,
vida mía, te extraño.