Esa primavera fue
un invierno disfrazado,
tanto así como tus besos
un fracaso anunciado,
tanto alarde
de mujer sincera,
y tenías el corazón
de una cualquiera,
que estupida fue mí lealtad
y sabiendo
cuál sería el final,
no voy a negar
que tuve la ilusión,
de entregarte
atado el corazón,
tanto alarde
de buen compañera,
excelente
disfraz para el Amor,
tan bien maquilladas
tus emociones,
así fue que ha este iluso
tus caricias convencieron.
Esa primavera fue
un teatro bien armado,
tanto así en tus brazos
instalarme fue un fracaso,
tanto alarde
de mujer divina,
y tan solo
es el engaño quien domina,
cuan absurdo aquel romance
con tan claro desenlace,
no voy a negar
que entusiasmado,
iba ciego a darlo todo,
tanto alarde
de buen corazón
y solo fuiste
una gran desilusión,
pero ya tranquilo
te confieso,
que tu abandono
fue una bendición.