Vale DGlez

Sin temor.

Se levanta una nueva aurora trayendo consigo vientos de cambios, donde

no solo me atreveré a sacar la punta del pie de mi jaula dorada.

En este radiante amanecer dejo a un lado el cáliz amargo de las vicisitudes

para perder la cabeza en la vaporosa embriaguez de la dopamina.

 

No me detendré al pie del acantilado de las dudas. Desplegaré mis alas y volaré

más allá del arcoiris, ahí donde el corage hace realidad los sueños. Desde hoy,

no volveré a ser prisionera de miedos irracionales e infundados pesimismos.

Basta de caminar de puntillas. A pesar de los escollos, mis pasos tendrán

la firmeza de quien traza a diario su propio camino.

 

Vale DGlez.