El cristal no miente cuando el alba llega
devuelve la sombra que la luz entrega.
Un trazo en la frente Y un hilo de plata
y la huella invisible con que el tiempo mata.
Miramos al fondo de aquel viejo espejo
y salta a los ojos el sutil reflejo,
ya no somos niños de risas y viento
sino la memoria de cada momento.
Pasa despacio, sin prisa ni la pausa
vuelve la mirada silenciosa causa;
y ese tiempo se mira en nuestra figura
pintando de calma tanta arquitectura.
No temas al rostro que el cristal te ofrece
es la propia vida que crece y florece;
un mapa grabado de luces y sombras
la vista sutil de todo lo que nombras.
ElTiempoSeReposaEnElReflejo
©Violeta