Pienso, tan solo yo pienso
en el amor que he sentido,
en el amor que he vivido,
que no es fin, sólo comienzo;
pienso que mucho te quiero,
te querré y te he querido,
amor que no tiene olvido:
es eterno pebetero;
amor que da, nada pide,
entrega sin condición
sincero, puro e infinito;
amor que no se despide,
pues nace del corazón:
un sentimiento bendito...