Sheilo Sanz

IMPÁVIDA SOLEDAD.

IMPÁVIDA SOLEDAD.


Me dormiré soñando...
que me miras con dulce anhelo.

¡ Mientras suspiras a mi lado !

Sosteniendo este intenso...
¡ palpitar eterno !
•
Detengo un instante encendido,
con traslúcida morfología conjunta.

¡ Que seduce  y enerva !

Con extraña palidez...
mis sensitivas horas.

Entre las alas intactas,
del suave viento incursor. 

¡ Que hacia ti !
placidas vuelan.
•
Son estos vacíos sueños...
donde solo estaré  mirándote.

Para despertar apacible...

Con la ilusión de tenerte,
¡ Infinitamente conmigo !

En un tiempo simple,
de interacción inmortal.
•
Regreso desde esta
impávida soledad.

Que se confunde silenciosa,
entre la superficial nada.

De un grisáceo espacio suplicante,
¡ que no te deja atrás !
•
Donde muero en silencio...
¡ por estar siempre contigo !

¡ Deseando tenerte otra vez aqui ! 

Junto a nuestra nacarada luna,
hecha de escarchada plata.

Con tan particular
estructura iluminada.
•
Sigo suspirando esta alucinante,
y flagrante emoción.

Que confunde la noche.

Mientras habito descalza,
esta profusa evocación.

Fraguando constante nostalgia,
con tan sublime frecuencia orbital.

Resonando en tu campo astral.
•
Devuelvo mis horas tristes,
en cada anhelado roce.

Impregnado de tu ardiente hoguera;
que aparece en onírico reflejo.

Donde las perdidas sombras,
ocultan tu místico rostro.
•
¡ Son aún...!    
mis noches desnudas...

Durante un roce que llega.

¡ Que intenso se siente...! 
moldeando su huella seglar.

Mientras en silencio se queda.

Enclavado en blancas estrellas,
que andan conspirando melosas.

Por sentirte tan estrechado,
a mi rendida y sensible piel.
•
A veces parece ser todo
tan gélido y oscuro.

Pero solo es la ausencia,
de tú cálido abrigo.

Lo que hace extraño
mi claro sentido.  

Haciendo que mis horas,
sientan tanta íntima frialdad.
•
A veces tantos desvelos,
se me hacen complejos.

Cuando busco todo
precedido reflejo.

Desde la aurora extasiada.

Que cuida tú imperativa,
voluntad esencial.
•
¡ Tan emergente quizás !
fluctuando refulgencia elemental.

Es plasmada la atmósfera sideral,
en temperamental sonido.

Coincidiendo acordes agudos,
con atrayente ensueño sensorial.

Que te evoca con insistencia,
¡ siempre eternal !

En un Cosmo que conecta,
lo que aún...  ¡ no sé explicar !

 

Autor....Consuelo Sanchez