Coordenadas,
Se redirige la mirada hacia el abismo.
Trincheras de odio y pasión
invaden los cuerpos, que latentes,
exclaman una palabra.
El timón esta vencido
y la madera agrietada.
Una gota, ínfima y tímida besa la proa;
es la hora, susurra un marinero perdido.
La bandera en su último respiro se
flamea y exclama por primera vez, una
cruel y tenaz derrota.