Las calles de mi ciudad
tienen veredas prolijas,
barre la de más edad,
jueves y viernes las hijas.
Las calles suben a veces
otras tantas veces bajan,
tiene un arroyo con peces,
tiene gentes que trabajan.
Hay otros que son poetas
y que viven ignorados,
no como fuertes atletas
por toditos admirados.
Obvio, tiene femeninas,
que son, lo juro, bellezas,
muy delicadas y finas
altas, rubias y danesas.
Pampa verde sin igual,
vacas, más vacas, un tero,
vacas, más vacas, trigal,
un poste con un hornero.
A ver, pensemos qué más...
tiene sierras desgastadas
viejecitas por demás,
dignas de ser caminadas.
Tiene un dique con su lago
y mucha vegetación,
la presa evita un estrago
como fue la inundación.
Y si, aquí estoy yo en el medio
tratando de ser gentil,
mire, si no hay más remedio
lo recibiré en Tandil.
Derechos reservados por Ruben Maldonado.
(Fotografía de la web)