Natashacasi

EN LA DUCHA

No lo leí, pero no significa que no pasó.

Y aunque no lo viví,

el dolor no se imagina,

solo está.

En ese estar soñaba con tus

justicias tardías.

Invocando y anhelando,

así se la pasa el rencor.

Pero el alma sutil

no sucumbe a la sed

del torturador cruel.

La tarde respira intranquila,

pero la noche promete paz.

Llévese todo si quiere,

mas la luz de la certeza

jamás podrá apagar.

 

 

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