SIN RESPIRO
Qué bonita la luz de por la tarde
recorriendo las calles y las plazas,
cómo contribuye a subir el ánimo
a escalar las montaña más salvaje,
cómo se posa sin motivo alguno
y contribuye a aclarar el pavimento
y enmarca en prodigiosa atmósfera
dorada los movimientos lentos,
pero también sin respiro, cotidianos.
Y como corre y se deshace el rayo
de oro cuando le llega la hora,
radicalmente leve y entusiasta.
Gaspar Jover Polo