Buscaba tu mano en la tormenta
pero encontré un vacío de porcelana,
una presencia fría que aparenta
ser la luz que entra por la ventana.
Fui el refugio donde el viento calla
el momento dispuesto a sostener tu abrigo,
mas descubrí que detrás de tu muralla
nunca hubo espacio para estar conmigo.
Cuidé tus pasos con celo transparente
mientras tú dibujabas otra dirección.
Hoy sé, por tu mirada indiferente,
lo que callaba tu falsa devoción.
No hace falta que lo digas con premura
el hielo en tus silencios ya ha hablado:
algunos llaman pacto a la ternura,
otros, simplemente, un lazo olvidado.
CosasMuyRarasTieneLaVida
©Violeta