Cada caída es una aleación, que fortalece el alma y el corazón; cada traición es fuego que funde, y hace que el carácter más profundo se forje.
Cada tropiezo es temple y enseñanza, cada obstáculo fortalece la esperanza; pues quien resiste los golpes de la vida, se levanta con más fuerza y valentía.
¡No nací para rendirme ni quebrarme, sino para luchar, resistir y forjarme! Como el acero que vence al fuego ardiente, me hago más fuerte, firme e indestructible.
G3