abigail Fernandez

Demasiado amor para tan poco tiempo

A veces vivimos demasiado

para un amor tan breve,

tan puro y desinteresado

que parece no pertenecer a este mundo.

 

Como mariposas

que danzan libres con el viento,

te ibas hacia la vida

y siempre regresabas

a la calidez del hogar.

 

Y ahora que el tiempo se extingue,

y tu partida se vuelve inevitable,

mis brazos te acunan

con la dulzura de quien ama

y la tristeza de quien debe dejar partir.

 

Dulce corazón,

si ha sido breve el tiempo,

que la eternidad te guarde

allí donde nada duela,

donde las horas no pasen

y las despedidas no existan.

 

Yo me quedaré aquí,

con tu recuerdo entre mis brazos

y un lugar en mi alma

que siempre llevará tu nombre.

 

Porque el tiempo es breve,

pero el amor, mi dulce corazón.

no conoce despedidas.