Romances de mil batallas
claman al viento,
relámpagos escarpados
que protegen la frontera
del viento castellano.
Comienza la leyenda,
es la historia que invierte la culpa,
se suspende entre siglos
que parecen milenios.
Flotan tus torres rojas
en ensoñaciones a la deriva
de algaradas y luchas eternas
cuando la paz es defensa
si en tus muros de ródeno
donde aterriza el sueño
aún ondean estandartes y pendones.