Christian Obregón

Yo te salvo



A Victor Pérez Berruezo


Eres quietud, eres calma

eres hogar
por donde quiera 
que pasas.

Espiral de silencios, 
mirada furtiva;
remanso en el caudal 
accidentado de la vida.

A ti consagro, 
sol que no se apaga, 
la gravidez sin tiempo
que me aplasta.

A ti, que iluminas 
el perenne penar 
entre mis ruinas, 
te pongo nombres,
te bautizo, 
yo te eternizo 

al no tocarte.

Te evoco.
Yo te invoco, 
miliciano de
mil años, 
mirada triste,
sonrisa sempiterna. 

Luz inasible 
de todas las cavernas. 

Yo te salvo,
yo me salvo. 

Nos salvamos.