lq pienso

Sin título

Amada mía, hoy nuestros caminos vuelven a juntarse una vez más. Lo único diferente de esta vez es que ya no lo recorremos juntos.
Lo que me alegra de esta situación es que te volví a mirar y vi que estás bien. Se te mira feliz, como siempre me gustaba verte. Tus ojos brillan de nuevo. Mas, sin embargo, yo me encuentro en las sombras, siempre viéndote de lejos, como todo el tiempo, sin poder hablarte, sin poder saludarte, sin poder estar a tu lado.
Pero me conformo con verte y saber que estás feliz.