Emma Gissel Gandara Quezada

​La espera que me rompe

​Me ahoga la fila para poder verte,

me roba el aliento esperar a hablarte,

y le ruego al destino cambiar mi suerte

para que en mis brazos logres dormirte.

 

​Aguardo mi turno, esperando el milagro

de que mis labios te puedan saludar;

un roce en la mejilla me sabe a regalo,

pues sé que nunca me vas a nombrar.

 

​Duermes en otra cama, llegué tarde a tu vida,

cada noche en vela me destroza la calma.

Siento que me pierdo, triste y dolorida,

mientras tu ausencia me quema el alma.

 

​Jamás sabrás nada de esta herida abierta,

pues apenas ayer borraste la poesía;

tu vida está llena, pero yo sigo despierta,

fingiendo una sonrisa y avanzando cada día.