Te pienso e inicia un movimiento telúrico
desde el centro mismo de mi tierra
-mi corazón late más de prisa-
acaso alimento temores
o tu sola imagen recreada en mi gnosis
asume el poder de mis interiores
hubo un tiempo que me volví inmune
a estás fuerzas misteriosas
que alteran el orden del universo
-hoy las estrellas han cambiado de posiciones
y no reconozco a las constelaciones:
ya que ellas forman para mis ojos
ahora solamente corazones-
sé que no es sensato desarrollar apegos
-las ataduras me amarran luego
con mil hilos que para romperlos
conllevan el desgaste de energía de un cuásar-
pero le he cedido el control
al motor que impulsa a mi sangre
por todos los continentes
me viene tu efigie en la mente
y me invade un impulso
por forjar un templo para rendirte pleitesía
-yo que a solo un ser supremo
adoro por sobre todas las cosas-
ya he pasado por esto y me doy
cuenta pero no pongo resistencia
quizás me creo con la potencia
suficiente para contrarrestar los estragos
-mejor ya no me hago preguntas-
morir por todo esto es como tener fe
en la resurrección por amar así
-como dijo el poeta quizás no muero de amor
sino que muero de ti-