Te llevo en la brisa de la tarde, en el suspiro que no sabe callar, en esas pequeñas cosas de la vida que tienen tu forma de llegar.
Te llevo en los versos que escribo cuando la nostalgia me viene a visitar, porque hay amores que no necesitan ni presencia ni promesas para quedarse a habitar.
Estás en la luna que miro en silencio, en la lluvia que moja mi ventana, en cada sueño que abrazo despierta y en la luz que me regala la mañana.
Y aunque el tiempo cambie los caminos, aunque la distancia nos quiera separar, siempre encontraré un rincón en mis letras donde te pueda volver a abrazar.
Porque escribirte es tenerte cerquita, es darle a mi corazón libertad, es convertir lo que siento por dentro en versos que nunca te dejarán de nombrar.
Y si algún día mis ojos se cierran y mi voz ya no te puede alcanzar, búscame entre las hojas de un poema… allí, mi amor, te seguiré llevando, porque hay sentimientos que se vuelven eternos cuando el alma los aprende a escribir. 💜🌹